CARTA Nº 120

Querida Hannah. Claro que he tenido tiempo. Pero no precisamente para tomar prestadas las piezas de otros (como van insinuando algunos en los santos mentideros habituales) sino para aprenderme mejor la letra de esta marcha.

 
Y para recordar la música [Pincha aquí: NUESTRA SEÑORA DEL GRAN PODER] y escribir algunas líneas acerca de la misma [Pincha aquí: MUSICOMANÍA Nª 6] Y aunque también he tenido tiempo para realizar algunas cosillas más, mejor que te las cuente Polonio, en su faceta habitual de listillo musicólogo de turno, cuando vayas a pasar por su casa y le des tres golpecitos a la puerta. Seguro que con el primer golpe, ya se cree que le han llamado para dirigir la Filarmónica de Berlín [que según él, también lleva varios años estancada] Con el segundo, se imagina llegando esa misma noche a la capital alemana, que está un poco más allá de Cehegin y Caravaca [Luego te informo de la hora exacta a la que llegaría, si sale desde una u otra ciudad] Y con el tercero, ya tendría claro que él mismo dirigiría mejor que nadie esa orquesta. Teniendo como asistentes musicales al del pito colgando, eduvigis y a muchos otros que ya he mencionado por aquí desde que te envié la primera carta. Al fin y al cabo, quien puede estar a la altura de un valenciano, también puede estar a la altura de un inglés [CH - 38]
 
No es muy difícil imaginarse el resto: El del pito colgando, tocando como primer violín y poniendo los nombres de las notas (do, re, mi, fa, sol, la, si) debajo de cada una de ellas. Que es algo así como poner un “UNO” debajo del número 1. Un “DOS” debajo del número 2. Y un “TRES” debajo del número 3. No es sorprendente que algunos tarden dos meses como mínimo en preparar una sola pieza. Eso sí que es preocuparse por los recursos económicos de la orquesta. Humildad e ignorancia deben ser sinónimos para muchos. Eduvigis quejándose del frío que hace en la sala de conciertos, cuando el primero que está tocándose la barriga en su apartamento y con la calefacción puesta es él. Ajoharina jugando a ser Escariote. Es decir, pirómano y bombero al mismo tiempo. Mejor le iría quitando el polvo a las sillas, que a él sí que se le ve de verdad el plumero. Y también la mano. Y no precisamente negra sino del mismo color que la del telón [CH - 117] Y Polonio diciendo que hasta Simon Rattle no es tan bueno como dicen. Que él es todavía mucho mejor. Y que este director cobra demasiado. Aunque seguro que no tanto como lo hacen algunas charangas de por aquí. Y claro, no es de extrañar que otro listillo de turno (en este caso, de turno de noche) califique precisamente a la Semana Santa como “Un gigante con pies de barro”. De barro, por supuesto. Y gigante, del tamaño de un guisante, si se compara con otras mucho más importantes. Como por ejemplo, la de Cuenca [CH - 79] Sevilla o Málaga. Con esa “humildad” se llegará realmente lejos. Muy lejos. Más o menos como de aquí al ventorrillo. Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 119

“Por supuesto que no es música y mucho menos es para acercar a otras personas a lo que es la verdadera música.”
 
Querida Hannah. Esto no lo dijo precisamente el que tú te imaginas [Para ese la verdadera música es simplemente la que sale gratis o lo más barata posible] Y aunque esas palabras están relacionadas con la música del vídeo que aparece a final de estas líneas, también se podrían haber aplicado a la música de muchos grandes compositores, a tenor de los comentarios que les han dedicado por parte, no ya de simples aficionados sino de grandes profesionales de la música. He aquí algunos pocos ejemplos:
 
“Si eso era música, ya no entiendo absolutamente nada de ese tema” [Hans von Bülow; acerca de la Sinfonía nº 2 de Mahler] “Las extravagancias del genio de Beethoven han alcanzado el non plus ultra en la séptima sinfonía y considero que ya está preparado par ir al manicomio” [Carl Maria von Webber] “Qué bien que no sea música” [Gioacchino Rossini; acerca de la Sinfonía Fantástica de Berlioz] “Ese infierno de corrupción ridícula y sin el más mínimo interés” [Oscar Comettant; acerca de la ópera Carmen de Bizet] “Es música de organillero” [Charles Gounod; acerca de la ópera Ernani de Verdi]
 
Pero para el caso da exactamente igual porque este tipo de afirmaciones (junto a otros muchos factores, claro está) es lo que hace que la gente se aleje todavía más de la “verdadera” música. Por cierto, ¿cuál es la verdadera música? ¿La que compuso Mozart? ¿Wagner? ¿Verdi…? ¿Quién sabe si la “verdadera” música está todavía por llegar? Si esto mismo se hubiera dicho allá por 1600 (antes de Bach, Beethoven y otros muchos grandes compositores de los siglos posteriores) no hubiera sido ningún disparate. ¿Por qué tendría que serlo ahora? Al fin y al cabo, la música es el “arte” de combinar los sonidos unos con otros [Y no siempre con unos objetivos artísticos determinados. Quizá los objetivos sean simplemente funcionales y poco más] ¡¡Pero hay tantas posibilidades para combinarlos!! Incluso Mozart no tuvo la oportunidad de poder combinar los sonidos del saxofón, del acordeón, de la guitarra eléctrica y de muchos otros instrumentos porque todavía no se habían inventado. ¿Quién sabe si en el futuro también aparecerán instrumentos que escapen enteramente a nuestra imaginación? Quizá lo sepa el del pito colgando. Pero a este también le da igual, siempre que la música que se conciba con ellos salga igual de gratis y sirva para decir que sus músicos son mejores que otros.
 
Además, ¿por qué tendría que haber una “verdadera” música? ¿Es que acaso también hay una “verdadera” religión? Aunque pensándolo bien… también hay mucha gente que no cree en las religiones. Y así se podría aplicar a infinidad de cuestiones como la “verdadera” literatura, la “verdadera” pintura, la “verdadera” arquitectura, etc. Hasta se podría aplicar a otras cuestiones de otra índole, como por ejemplo la gastronomía. Y en general, al modo de vida occidental, que parece que es el único y el verdadero.
 
Por supuesto que no es igual escuchar esta canción [Pincha aquí: ASEREJÉ] que una sinfonía de Beethoven, una ópera de Wagner o una obra de Debussy. Como tampoco es lo mismo leer el cuento de Caperucita Roja que La Celestina de Fernando de Rojas. Pero no por ello hay que desmerecerlas. Simplemente hay que valorarlas cada una de ellas en su justa medida. También los cuentos han sido un género desvinculados de la gran literatura y muchas veces sin ninguna razón realmente objetiva. Un abrazo Hannah.
 

CARTA Nº 118

Querida Hannah. A Eduvigis debe de gustarle muchísimo las escobas. Y no precisamente para barrer con ellas.
 


Porque mientras unos se montan una vez, otros siguen dando vueltas y más vueltas por tiempo indefinido. Eso explica que más de uno esté siempre por las nubes. A Dios rogando y con el del pito colgando (o algo así). No estaría mal que cuando pusieran alguna vez los pies en el subsuelo, lo hicieran (por no irse muy lejos) en Cehegin. Y así comprobarían mejor el nivel que tenemos por aquí en cuanto a bandas de cornetas y tambores se refiere. Pero aquí el nivel se mide - no por lo que se sabe y por lo que se toca - sino por lo barato que cuesta. Y como sale prácticamente gratis (y no me refiero precisamente a los viajes en escoba) hay quienes se conforman con cualquier cosa. Así que menos cuentos, caperucita. Que para cuentos ya tenemos los del aprendiz de brujo y los del brujito de Gulubú [Pincha aquí: LA OTRA ROCA]
 
Y sí, me parece muy bien que algunos se refuercen para ciertas actuaciones. Con tal de presumir y darse más importancia con respecto a los demás, algunos son capaces de tocar hasta con violines, incluso con una orquesta completa. Lástima que por las calles ya no sea lo mismo. Aunque no faltará a quien se le ocurra ponerle ruedas al piano, con tal de salir desfilando con él. Ese es el espíritu de superación que tienen algunos. De la misma manera que no faltan quienes se hacen pasar por cualquiera, no solo para elogiar primero a una persona sino para desprestigiarla inmediatamente después. Y de eso Eduvigis entiende un poquillo bastante. Solo tienes que leerle en su página favorita antes de que hagan la próxima limpieza general en la misma. Y sin necesidad de contar con el pibe y su escoba voladora.
 
También Ajoharina entiende bastante de todo esto. Pero por mucho que intente disimular, es evidente que quien está detrás de ese personaje es el mismo cretino que está detrás de una tal María Magdalena (o Magdaleno). El mismo que habla de triple personalidad y no para referirse a la del Padre, Hijo y Espíritu Santo [Para Santísima Trinidad ya tenemos al mismo Eduvigis y a Polonio, que llevan registrados tres veces cada uno con el mismo nombre] El mismo que anda un tanto perdido en su propia selva. Y que es capaz de censurar (o autocensurarse, que viene a ser lo mismo) más de 150 mensajes y todavía sigue creyendo que no nos damos cuenta de ello. Simón no es más que una de sus múltiples personalidades. Y esas personalidades son los bocazas que arremeten contra ellos mismos para hacernos creer que son los demás quienes lo hacen. No estaría mal que se le relegara de una manera más habitual a la categoría de huésped. Porque a la de nuevo usuario sería ya mucho pedir. Y ya de paso que se dé una vueltecica en la cóndor, cuando se haya bajado de la escoba. Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 117

Querida Hannah. Te escribo desde el Teatro de la Zarzuela, en Madrid. Ahora mismo nos encontramos en el segundo entreacto de la maravillosa ópera de Emilio Arrieta titulada: Marina. Al final hemos tenido suerte y estamos viendo la representación con una visibilidad bastante buena. Y por supuesto, se escucha estupendamente. La verdad es que está siendo un día muy intenso. Incluso nos ha dado tiempo hacer una visita guiada a este mismo teatro. ¡¡Ha sido impresionante!! Y además, toda la presentación ha sido escenificada como si fuera una obra teatral más. Como ya sabes, no es la primera vez que vengo a Madrid a ver una ópera. No hace mucho estuvimos también en el Teatro Real viendo Boris Godunov y en el Auditorio Nacional de Música escuchando a la pianista Yuja Wang. Y a principios de año también estuvimos en Barcelona viendo Rusalka, como ya te comenté hace unos meses.
 
Y antes de que apaguen nuevamente las luces y comience el Acto III con el preludio y el famosísimo brindis: “A beber, a beber y a apurar…” [Pincha aquí: VINO, MUJERES Y CANCIONES] estoy aprovechando un momentito para ver cómo va esa otra “función” que se celebra en el Teatro Circo de enfrente. Precisamente, la ópera que están representando en las últimas semanas se titula: Ajoharina. Y en ella también se suele brindar. Pero con la B - 12. Lástima que el cantante solista acabe siempre vomitando tras cada una de sus actuaciones. Aunque él no pruebe ni gota. Y es que algunos de esos personajes dan para una ópera completa. Por ejemplo: Simon Boccanegra [CH - 38] de Verdi; Lulu (Lilu para los amigos) de Alban Berg; Carmen (todavía no ha hecho su debut pero también está registrada) de Bizet; Incluso la Trilogía (perdón, Tetralogía) de Richard Wagner. Y si nos decidiéramos a recopilar títulos en otros géneros musicales, seguro que acabaríamos escuchando hasta la Sinfonía al Santo Sepulcro de Vivaldi. Que esa obra sí que sería un buen epitafio: D. E. P. Que viene a ser lo mismo que decir: Dónde Está Polonio.
 
Por cierto, uno de los momentos que más me gusta de esta obra es cuando Alberto - el capitán del barco - le entrega la carta a Hannah, digo a Marina, jajajaja. Y con ello se arregla todo el asunto entre Marina y Jorge, sin necesidad de darle con la puerta en las narices a Polonio… digo a Pascual. Ojalá estuvieran aquí algunos de esos esquisitos (sic) críticos musicales. Seguramente la próxima valoración general podrían hacerla mejor con las siguientes palabras: “Desgraciadamente, vimos el espectáculo bajo unas circunstancias desafortunadas. El telón estaba subido”. El telón lila o violeta, claro. Pero no caerá esa breva. Entre una obra de Arrieta y otra de Chirreta (sic) seguro que para ellos no hay ninguna diferencia. Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 116

Querida Hannah. Parece que a estas chicas les debe de haber hecho tanta gracia el último chiste de eduvigis (el del bombazo) [CH - 22] que hasta le han enviado un calurosísimo saludo.
 


Y también un pequeño gesto de despedida al final ♫ Como hay quienes se quedaron con las ganas de escuchar la canción del caballo, les presto (perdón, les dejo) el siguiente enlace [Pincha aquí: GANGNAM STYLE - AL DÍA] Los que deseen adquirir las partituras de la misma, pueden recogerlas a partir de ahora en casa de Polonio. Si llaman a la puerta una sola vez les aparecerá ajoharina con las partituras en la mano y si lo hacen dos veces aparecerá el del pito colgando contando otro chiste [Pincha aquí: LA CUCARACHA]
 
Lo absurdo no es tocar una canción que ya esté pasada de moda [CH - 115] Lo que es absurdo es dedicarle más tiempo del que verdaderamente sería necesario. Y para preparar una canción de estas características no hace falta realmente demasiado. Con un ensayo debería ser más que suficiente, como cualquier pieza que se pueda tocar en Semana Santa y acontecimientos similares. Otra cosa es que se dediquen algunos ensayos más para ajustar y perfeccionar ciertos detalles. Pero para que suene razonablemente bien tampoco es necesario mucho más. Que no estamos hablando de una sinfonía ni nada por el estilo. Además, las mismas cuestiones que aparecen en marchas como Bajo la Luz, Muerto en la Cruz, Cristo de la Sangre, Verónica, La Saeta, Un Manto Blanco, Requiem, Inshallah, Nuevo Mundo y Marcha Blanca, están igualmente presentes en otras piezas tan dispares como Más allá, Color esperanza, Tres veces guapa, Un beso y una flor, Popi, Feliz Navidad, Ya ha llegado la Navidad, Go West y Gangnam Style. Y eso ayuda a la asimilación y al aprendizaje de unas y de otras porque todas están de alguna manera relacionadas entre sí.
 
Por cierto, en las dos semanas que hemos tenido para preparar esta última canción [puedes ver un vídeo más al final de estas líneas] también hemos dedicado un tiempo considerable para preparar Azahares del Porvenir y Estrella Reina del Cielo. Y también a las 6 nuevas piezas de ordinaria: Jesucristo Superstar, Sonrisas y lágrimas, Magdalena, Catalina, Himno a la Alegría - Te Deum y Pepe el Fester, que hemos incorporado a nuestro repertorio. Sin olvidar la nueva adaptación de Pescador de hombres (al igual que hicimos en su momento con El Último Mohicano y El Evangelista). Así que los que deseen una exquisita y perfecta interpretación, que llamen tres veces a la puerta de antes y les aparecerá el magu (sic) del circo con las marchas del año que viene. Para que no les falte tiempo. Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 115

“¿Strá Vinsky? No, está Mahler. Pero Schubert…”
 
Querida Hannah. Es curioso que algunos personajes que presumen haber terminado hace mucho tiempo el libro amarillo, como por ejemplo “pos lo sabes tú”, hablen como si ellos mismos supieran tocar solo obras maestras. Cuando lo cierto es que a la mayoría, ya se les ha olvidado hasta el libro verde. Por no conocer, no conocen ni los nombres de los compositores que he citado antes. Y probablemente muchos no hayan ni tan siquiera escuchado algo de su música. Seguramente no les habrán dicho todavía que la música de consumo (para usar y tirar o para divertirse simplemente) ha estado presente desde siempre, en todas las épocas, incluso entre los grandes compositores. Y que la buena música no siempre ha sido catalogada de la misma manera [Carta nº 94 * CH - 94 * Pincha en la columna de la derecha]
 
A la gente y al público en general no se les suele olvidar tan fácilmente las canciones de su época, aunque se hayan pasado de moda; y aunque carezcan de la importancia que tienen otras músicas cuya finalidad es más artística. Es precisamente a los propios músicos a quienes se les suele olvidar mucho más fácilmente... sobretodo si tienen que tocarlas después de no haberlo hecho durante un cierto tiempo. Ya no de un año para otro sino de una semana para otra, incluso de un de un ensayo para otro. No a todos, por supuesto. Normalmente a los que no tienen suficiente preparación o habilidad para tocar esas canciones al instante. Y esa preparación es algo tan fundamental como la que se tiene que poseer para leer estas líneas. Es decir, si no se sabe leer realmente una negra con puntillo en una canción determinada, simplemente no se sabe leer en ninguna otra. Y si se hace, es más bien porque se ha tenido que escuchar y repetir infinidad de veces o simplemente por mera intuición.
 
Lo más importante no es aprender a leer un texto o una canción determinados. Lo más importante es aprender a LEER sin más. Eso es lo primero y lo principal. Y luego se va ajustando la vocalización, la entonación, el fraseo, las pausas y otros detalles que tienen su correspondencia en música. Por supuesto, también hay que tener un amplio vocabulario y adquirir una cierta cultura para que además de leer, se pueda comprender lo que se está leyendo. Y también lo que se está escuchando. Por eso mismo, la frase que he puesto al principio sería incomprensible por sí sola si no estuviera en un contexto determinado, ya que se trata simplemente de un juego de palabras. Puedes verlo al final de estas líneas en un divertido corto que fue Finalista de la X Edición de Notodofimfest. Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 114

Querida Hannah. Tiene muchísima razón Don Pistón con estas inspiradísimas palabras: “Cada agrupación es libre de elegir el repertorio que quiere tocar cada vez. Si se repite, así se puede ver quien la tocar mejor.” Podemos comprobarlo aquí mismo:
 


Y ahora podemos escuchar la repetición a la que se refiere el listillo de turno. Mejor dicho, el otro listillo de turno:
 


Solo le faltaría decir que la segunda banda le ha hecho copyright a la primera, como ya dijo su sinlustre (sic) compañero de fatigas, el del pito colgándolo [Como si tocar la misma canción, supusiese tocar la misma partitura] O también, que la segunda banda toca mejor porque ha tenido mucho más tiempo para ensayar. Al fin y al cabo, ellos no tocaron en otras actuaciones y han podido dedicarle mucho más tiempo a otro repertorio.
 
Sin embargo, yo creo que a Don Pistón le habría gustado mucho más la primera banda. Por varios motivos: es un estilo diferente, no tienen la misma preparación profesional, tampoco lo hacen tan mal… y nos sale gratis. Seguramente habría preferido que el director se hubiera quedado en casa para que pudieran valerse por ellos mismos, sin necesidad de refuerzos ni de ninguna ayuda especializada. O al menos, que esa ayuda sea mínima. Incluso, preferiría que a los músicos se les prohibiera estudiar en casa. Cuanto menos toquen y cuanta menos preparación tengan, muchísimo mejor. Así tendría mucho más mérito que los que sí lo hacen…
 
No es de extrañar que mi Tío Ramón se haya tomado a risa todas esas palabras, al igual que las del puro y las de otros parroquianos. Él sí que se lo pasa muy bien, especialmente cuando el del tabaco hace uso del tirachinas. Que es precisamente la misma costumbre que tienen los demás (incluido él mismo) en este país multicolor. Sólo le faltó dividir por dos las dos bandas para tener cuatro. O dividirlas por tres y tener seis. Y así sucesivamente... Habría que ver cuantas de ellas se presentan luego a tocar. Eso sí, tocando uno por uno para que se les vea claramente quién hace bulto y quién no. Y si necesitan gente para hacer número, que se pongan en contacto con eduvigis. Seguro que él conoce a más de uno que sin tener idea de cómo coger un instrumento, se apuntaría sin ningún problema. Y si necesitan un arreglo, que busquen al abuelo picaor, que no deja de ser la doble, triple o cuádruple personalidad del anterior. Para presumir, meter caña, darse importancia y para dar lecciones ya les tenemos a ellos. Otros se contentan con todo lo contrario. Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 113

Querida Hannah. ¡¡Por supuesto que te puedo sugerir un instrumento para tu amiga!! ¡¡Faltaría más!! Podría empezar primero tocando este:
 


Por lo menos, le valdría para ir practicando un poquito. Aunque también podría intentarlo con la botella de B - 12. Así le podría tocar también una alegre serenata a Don Estrella de Levante (o algo así). Ya sé (y no me extraña en absoluto) que después de escuchar la melodía, se iría a vomitar un ratillo al cuarto de baño, como suele hacer casi todas las noches en su programa habitual favorito: EL CLUB DE LA GABARDINA, en la que dos personajes distintos (e hipotéticamente dispares) nos divierten con sus ocurrencias y sus travesurillas que ya nadie (o casi nadie) les tiene en cuenta. Porque todo el mundo sabe a estas alturas (incluso el tengo para todos) que dichos personajes están encarnados siempre por la misma persona (o por el mismo grupito, que viene a ser lo mismo) aunque traten por todos los medios de disimularlo una y otra vez. En ese caso, le aconsejaría a tu amiga que le tocara también una coplilla con este otro instrumento:
 


Y como ya sabemos que le gusta muchísimo los sermones [Carta nº 96 * CH - 96 * Pincha en la columna de la derecha] y también los ecoparques [Carta nº 99 * CH - 99 * Pincha en la columna de la derecha] yo le aconsejaría a tu amiga que eligiera también alguno de los instrumentos que aparecen en el vídeo que tienes al final de estas líneas. Y ya que un tal copero le sugirió dar un pregón en las Fiestas de La Copa [como si con los sermones que nos da cada noche no fueran suficientes - mira quién habla precisamente de obsesión, jeje] yo le amenizaría el mismo con toda una imponente sinfonía. A ser posible, que sea sacra [Aunque tampoco estaría mal que fuera un tanto sacrílega] Y ya de paso, haremos lo imposible para enviarlo a Roma (que está un poco más lejos que La Copa) para que sea proclamado el nuevo sucesor de Benedicto XVI. ¡¡Pues no se pondrían contentos algunos con tener un Papa en sus filas!! Siempre que sean los primeros, jajaja. Si no, ¿cómo iban a presumir entonces? Aunque pensándolo bien… podríamos enviar en su puesto a algún compañero suyo. Y a este otro lo ponemos mejor para que organice las intrigas palaciegas que se cuecen en el Vaticano. Que ese papel le vendría ni que pintado, teniendo en cuenta su larga y dilatada experiencia…
 
Espero haberte sido de alguna utilidad. Pero antes que nada, dile a tu amiga (mientras practica con algunos de estos instrumentos) que le vaya quitando los números de los pistones. Que eso sí que es copyright violáceo, cárdeno, azulado, purpúreo… o algo así. Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 112

CAROLINA: “Caballero del alto plumero, ¿dónde camina tan pinturero? Los caminos que van a la gloria son para andarlos con parsimonia”.
 
JAVIER: “Señorita que riega la albahaca, ¿cuántas hojitas tiene la mata? Me parece que pasan de ciento, como las plumas de mi plumero”.
 


Querida Hannah. Con este dúo tan famoso y archiconocido de la zarzuela LUISA FERNANDA he querido empezar esta nueva carta, que ya desde hacía bastante tiempo (apenas unas horas pero demasiado para algunos) llevaba sin realizar. Lo hemos escuchado en la excelente y magnífica interpretación de Doña Florinda y el Profesor Jirafales. Aunque a mí, personalmente, me gusta mucho más la de Doña Petronila y el Profesor Bacalao. Que por mucho que se esconda, a él sí que se le ve y se le nota el tufo a rey pescado rebozado, aunque el santo sarcófago (o algo así) vaya muy bien disfrazado. En cuanto a ella, no lo tengo todavía del todo claro. Esperaré noticias de Tomás Achús, a ver qué consigue descubrir de aquí a la semana santa que no tenga viernes santo. Desde aquí le doy ánimos (al igual que al Tengo para todos y a otros muchos) para que continúen ensayando y para que sigan realizando una soberbia interpretación, como la que tienes al final de estas líneas. Para quitarse el sombrero. Y que luego digan ellos mismos a quiénes se les ve el plumero.
 
Y hablando precisamente de zarzuelas, he encontrado recientemente un foro relacionado con nuestro Teatro Lírico Nacional que es muy interesante [Pincha aquí: NUEVA ZARZUELA] Había pensado en registrarme un día de estos. Pero prefiero que lo haga primero mi Tío Ramón [Carta nº 3 * CH - 3 * Pincha en la columna de la derecha] desde el ordenador de su casa. Y que luego él le pase el correo electrónico y la contraseña a mi Tía Bernarda [CH - 73] Y después de escribir ella el primer mensaje en el foro zarzuelero, que cambie el correo y la contraseña por otra diferente para pasárselo posteriormente a mi prima Juana, la de las cartas. Y ella a su vez (después de escribir el segundo mensaje) vuelva a cambiar el correo y la contraseña para pasárselo después a mi perro. Y él, desde su propio ordenador personal que tiene instalado en la caseta (después de escribir un tercer mensaje y de cambiar una vez más el correo y la contraseña) te lo pase a ti. Y que luego tú me lo pases a mí. Y así sucesivamente... Bueno, quizá no sea necesario complicarlo tanto. Pero si unos se inventan varios nicks para una sola persona [de esto debe de entender bastante el mismísimo Don Bacalao] otros podrían hacer justamente lo contrario: un nick para compartirlo con varias. Parece mentira que no se les haya ocurrido antes. Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 111

“Querida Hannah, ¿puedes oírme? ¡Donde quiera que estés, mira a lo alto, Hannah! ¡Las nubes se alejan, el sol está apareciendo, vamos saliendo de las tinieblas hacia la luz, caminamos hacia un mundo nuevo, un mundo de bondad, en el que los hombres se elevarán por encima del odio, de la ambición, de la brutalidad! ¡Mira a lo alto, Hannah, al alma del hombre le han sido dadas alas y al fin está empezando a volar, está volando hacia el arco iris, hacia la luz de la esperanza, hacia el futuro, un glorioso futuro, que te pertenece a ti, a mí, a todos! ¡Mira a lo alto, Hannah, mira a lo alto!”
 
Con estas bellísimas palabras termina una de las películas más famosas de Charles Chaplin: EL GRAN DICTADOR. Y son pronunciadas justo después de uno de los 111 mejores discursos de la Historia [Pincha aquí: A // B // C] En realidad, esas palabras pertenecen más bien a la sección final del mismo discurso. Lo que pasa es que, el discurso propiamente dicho, está dirigido a toda la humanidad. Y la sección final, a una persona en concreto. En este caso, al personaje interpretado por Paulette Goddard, que es precisamente tocaya tuya, jajaja.
 
Y es que esta película es una demoledora y apabullante sátira del fascismo… ¡¡Fascinante!! Tiene unas escenas y unos gags divertidísimos (a pesar del dramatismo general) [Recuerda en muchos aspectos a LA VIDA ES BELLA de Roberto Benigni] Como cuando el barbero judío se pierde entre la niebla y acaba junto a los soldados del bando contrario. Y cuando desafía la ley de la gravedad, volando boca abajo. O como cuando le preguntan si era ario… y él responde que no. Que no era ario, que era sagitario, jajaja. La escena de la máquina de escribir es muy ingeniosa. Y la que protagoniza con Hannah en la barbería es fantástica. Hay otras dos escenas que son también muy conocidas. La del Globo Terráqueo, con la música del Preludio del Acto I de Lohengrin de Wagner y otra escena en la barbería, con la música de la Danza Húngara Nº 5 de Brahms. Van consecutivamente en la película. Y puedes verlas pinchando en los enlaces que tienes al final de estas líneas. Pero si hay algo realmente conmovedor en ella, es el maravilloso discurso final. Es sencillamente magistral. Nada comparable con el patético discurso a Matilde, de uno de los conferenciantes habituales de la semana de la moda que tiene su sede en el circo de enfrente: 4 colores, 4 sabores; así podría denominarse su eslogan favorito. Allí, si es que se mira alguna vez a lo alto (como en el discurso inicial) es solo para saber si va a llover o no. Porque lo habitual es que lo hagan ya desde arriba, pero menospreciando a los demás. Y tratando de pasar por incendiarios y bomberos al mismo tiempo. No sería mala idea que llamaras tú misma al 112 cuando leas la próxima carta. Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 110

Querida Juana. ¡¡Ay, no… perdona!! ¡¡Menudo despiste, jajajaja!! Quería decir Hananh. ¿En qué estaría yo pensando? Seguramente Pistón no sabrá todavía a estas alturas que a la Juana no le suelo enviar cartas. Ella es más de sms y cosas así. Así que el chiste no era tan bueno como él se creía. Ni tan original como lo pintaba [Carta nº 79 * CH - 79 * Pincha en la columna de la derecha] A propósito, ¿no era él precisamente quien le decía a Tengo para todos: “¿No has ido tú también a la cofradía a tomar cerveza? Dicen que hasta ayudaste a pintar los escudos de la cofradía que hay en la puerta y que te han visto en fotos con el casco de los romanos” [¿?] Lo que no dice es que también le vieron con la Juana, quitando el aroma de tabaco que había dejado el Puro tras su última y brillante intervención [Lo de brillante no hay que tomarlo al pie de la letra, pues una cosa es el significado de las palabras y otra muy distinta es su verdadera intencionalidad] Pero en fin. Es una lástima que el personal [parafraseando a cierto personaje] no dé más de sí, por mucho que lo intenten y por mucho que lo disimulen. Creo que a Pistón le gustó mucho más el chiste que aparece aquí [CH - 104] Aunque para chistes, mejor el que tienes a continuación:
 


“Aunque la calidad de imagen no es buena, porque está oscura, el sonido de las cornetas y tambores emocionan a todos”. Muy en la línea de los chistes de pito colgando (y otros parroquianos). Pero sin el copyright que tanto le caracteriza.
 
Sin embargo, escuchando sus benditas palabras, me he acordado de una curiosa historia acerca de los tres grandes luthieres de Cremona: Es sabido que del taller de Amati, del de Guarneri y del de Stradivari salieron los mejores instrumentos de cuerda, todavía hoy considerados como modélicos. Los tres estaban convencidos de ser los más expertos artesanos y Amati decidió poner un cartel publicitario en la puerta de su taller en el que podía leerse: “Aquí hacemos los mejores violines de Italia”. En la misma manzana estaban sus dos competidores y el primero en reaccionar ante el cartel de Amati fue Guarneri, quien optó por escribir lo siguiente en un letrero situado en el umbral de la puerta de su taller: “Aquí hacemos los mejores violines del mundo”. Stradivari, finalmente, escribió en el suyo en el que podía leerse: “Aquí hacemos los mejores violines de esta manzana”. Es posible que esto sea solo una leyenda. Pero si cambiamos taller por cofradía y manzana por la calle de La Balsa, la verdad es que te da por pensar, ¿verdad? Y aunque la única placa que pondrán en la puerta de mi casa dirá: SE ALQUILA, lo cierto es que la Juana estuvo tocando el día 23 con una banda. A saber donde estarían otros ese mismo día teniendo dos. Muy sencillo: Estaban decidiendo si traer para el próximo concierto a la banda de Fuente del Maestre o a la Filarmónica de Londres [Ver al final de estas líneas] Y parece ser que finalmente lo tienen bastante claro. Mejor la del primer vídeo. La segunda es demasiado charanguera y el cachet demasiado elevado. Además, tocan fatal. Y la primera sale mucho más barata que la segunda. Seguro que tú lo entiendes perfectamente. Pero por si acaso, te lo volveré a comentar y a recordar para el año que viene. Pese a quien le pese. Hasta entonces… ¡Feliz Año Nuevo!! Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 109

[…] MAGDALENA: Padre nuestro, que estás en los cielos…
 
TOMILLO: (¡Dame a mi paciencia para estos desvelos!)
 
MAGDALENA: Hágase tu voluntad…
 
TOMILLO: (Si hiciera la mía, ¡qué felicidad!)
 
ROSALÍA: El pan nuestro de cada día dánosle hoy.
 
TOMILLO: (¡Ya lo creo que te lo daría, y no es culpa mía si no te lo doy!
 
ROSALÍA: Perdonamos a nuestros deudores (Hace señas a Tomillo de que Magdalena se duerme)
 
TOMILLO: (¡Esto marcha bien!)
 
ROSALÍA: Mas líbranos del mal…
 
MAGDALENA: (Medio dormida) Amén
 
ROSALÍA: ¡Amén! (Magdalena deja caer el rosario al suelo)
 
TOMILLO: ¡Amén!
 
ROSALÍA: Mira, Tomillo, ya se durmió.
 
TOMILLO: Del primer Padrenuestro nunca salió […]
 


Querida Hannah. Así comienza musicalmente esta obra maestra de nuestro repertorio lírico nacional. La verdad es que es una zarzuela muy poco conocida en comparación con otras tan populares como LA REVOLTOSA, del mismo autor. Pero eso es algo muy habitual en nuestro país: obras musicales que no tienen nada que envidiar a las grandes producciones operísticas del S. XIX y que luego no se conocen prácticamente nada. Ya lo decía hace muchos años Enrique González Semitiel en una entrevista concedida al Diario de La Verdad [Pincha aquí: MURCIA, QUÉ HORTERA ERES - BOLETÍN Nº 17] Solo le faltó decir que aquí conocemos a la bruja avería y poco más.
 
La primera vez que la escuché fue en uno de los programas dedicados a la zarzuela en Radio Nacional. Todavía conservo (al igual que muchas otras) la grabación en cintas de cassette. Concretamente, la versión interpretada por Alfredo Kraus y Teresa Berganza (entre otros), dirigidos por Benito Lauret [Uno de mis maestros; al igual que su sobrino, Gabriel Lauret] Y desde hace muchos años, también dispongo de esa misma grabación pero en un doble CD. Aunque si prefieres escucharla ahora mismo, puedes hacerlo en la Web de RTVE, en su sección A LA CARTA (como puedes comprobar, no soy el único que dispone de una sección similar) [Pincha en los siguientes enlaces: Acto I /// Acto II - III]
 
El diálogo que he incluido al principio pertenece a uno de los fragmentos del Acto I: “Chito, que ya mi madre, da cabezadas” [Pincha aquí: LA BRUJA] Y al final de ese mismo acto hay una escena que es realmente magistral. Cuando Leonardo canta antes de partir hacia Italia a luchar con los Tercios Españoles: “No extrañéis, no, que se escapen suspiros de mi garganta, la jota es alegre o triste según es pa’ quien la canta. No extrañéis, no, que se escapen suspiros de mi garganta. ¡Ay, canto alegre de mi país, tal vez ya nunca te vuelva a oír; pero si acaso no te oigo más, siempre en el alma resonarás! / Como los pájaros cantan las penas de sus amores, así canto yo la jota para aliviar mis dolores. Como los pájaros cantan las penas de sus amores. ¡Ay, canto alegre de mi país…” Es un momento realmente emocionante y maravilloso. Uno de los momentos cumbres de nuestra lírica. Puedes escuchar la escena completa (con el pasacalles incluido) en el vídeo que tienes al final de estas líneas.
 
Y de los personajes, pues hay dos que me han llamado especialmente la atención: el cura y el inquisidor, los cuales parecen sacados de un “blog” demasiado cercano. Creo haberlos visto recientemente por la misma charca por la que paseaba Tomillo antes de que se le apareciese la bruja. Pero no me preguntes a qué hora fue porque ahora mismo no me acuerdo exactamente. Por cierto, es muy significativo el desenlace de esta mágica y bellísima historia: “En furioso torbellino, en revuelo remolino, cabalgando sobre escobas nos arrastra el huracán; en la iglesia nos metemos, el aceite nos bebemos de la lámpara del santo y lo paga el sacristán…” La cosa está muuuu clara [Seguro que el muuuu también me delata, con lo fácil que es imitar la escritura de otros y que otros imiten mi propia escritura] Por mucha vara que meta la iglesia y el Santo Oficio, Blanca de Acevedo (que no es precisamente pariente fraternal de nazarena blanca ni en sus mejores sueños) sale victoriosa y se escapa del convento en el que había sido condenada a internamiento perpetuo. Más o menos como ocurre, año tras año (y los que quedan) con el Tengo para Tutti y demás parientes fraternales. Escobas incluidas. Aunque no salgan volando o cabalgando sobre ellas… Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 108

“Cada vez que te emborrachas ¡¡Manuel!! Tú vienes en busca mía ¡¡Manuel!! Ojala te emborracharas ¡¡Manuel!! Todas las horas del día ¡¡Manuel!! Ay Manuelito, Manuel; Ay Manuelito, Manuel…”
 


Querida Hannah. ¿Te acuerdas de nuestra canción más internacional? [Carta nº 47 * CH - 47 * Pincha en la columna de la derecha] [Página principal de mi blog: cabaleroamor.blogspot.com] Pues no hace mucho tiempo, encontré más información sobre su origen y procedencia, gracias a la inestimable ayuda de Mª Jose [CH - 104] Seguro que a José Luis le va a hacer muchísima ilusión poder escuchar todo esto porque a partir de ahora podrá disponer de un poco más de documentación para investigar y profundizar de una manera mucho más exhaustiva en todo este asunto. La verdad es que ese día fue muy especial. Y ya me hubiera gustado haber compartido todos estos descubrimientos con mi abuelo. Seguro que a él también le hubiera hecho muchísima ilusión.
 
Como habrás podido observar, se trata de una canción popular vasca. Lo cual no tendría que sorprender demasiado ya que, casi con toda seguridad, la tradición de El TÍO DE LA PITA debe venir de allí, como se ejemplifica en este vídeo [Pincha aquí: KALEGIRA] Es muy conocida en el norte de España, junto a canciones tan emblemáticas como “Desde Santurce a Bilbao”, “Uno de Enero” y “Asturias, patria querida”. Aunque también se suele escuchar en una recopilación de canciones titulada precisamente: AIRES VASCOS. Es muy cortita. Por eso suele estar acompañada de otras canciones populares cuya temática es muy similar, como por ejemplo: “Beber, beber, beber es un gran placer. El agua es para lavarse y para las ranas que nadan bien…” O esta otra: “Y a mí me gusta el pin piririn pinpin, de la botella el pan pararan panpan, con el pin piririn pinpin, con el pan pararan panpan, el que no beba vino será un animal, será un animal…” A diferencia de nuestro “Manuel” (que solo se suele escuchar en unas fechas determinadas) esta canción sí que es habitual encontrarla en cualquier fiesta, durante todo el año. Al igual que en el primer vídeo, puedes escucharla a continuación, interpretada esta vez por la Estudiantina de la Universidad de Guanajuato (México).
 


Y al final de estas líneas, puedes escucharla en la interpretación de Alfredo y sus amigos. Está incluida en un disco titulado: ¡¡Riau, Riau!! Las 60 mejores canciones para cantar y bailar. Si en los otros dos vídeos aparecía aproximadamente a la mitad, en este vídeo aparece justo al final. ¡¡Espero que la disfrutes!! Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 107

Querida Hannah. Muchísimas gracias por enviarme LA ÚLTIMA NOCHE DE BORIS GRUSHENKO de Woody Allen. ¡¡Me ha encantado!! Como todas las películas que he visto recientemente de este genial director y que tú misma me has recomendado. Además de la historia, la cual me ha fascinado por completo [Es muy divertida la parodia que se hace de GUERRA Y PAZ] fue una enorme sorpresa poder escuchar nada más empezar la película: la Troika de EL TENIENTE KIJÉ y algunos fragmentos (como El canto de Alexander y La batalla sobre el hielo) de ALEXANDER NEVSKY. Dos obras musicales de Prokofiev (una suite y una cantata, respectivamente) que, originalmente, también estaban concebidas para el cine.
 
De ALEXANDER NEVSKY [Sí, el de la canción de Franco Battiato: Perspectiva Nevsky, jajaja] tengo la Banda Sonora que la Orquesta y Coro de la Filarmónica de San Petersburgo (dirigida por Yuri Temirkanov) grabó en 1993. Y teniendo en cuenta que la película es nada más y nada menos que de 1938, al oír esta maravillosa grabación, nadie lo creería. Porque la calidad de sonido es realmente asombrosa. También tengo una edición de la película en DVD. En ruso y con subtítulos en inglés. Y no me importó verla varias veces de esa manera hasta que salió por fin la edición restaurada y con subtítulos en castellano. Estando dirigida por Eisenstein (el del acorazado Potemkin) no podía faltar en mi particular videoteca.
 
Y de EL TENIENTE KIJÉ, acabo de comprobar que varios usuarios de Youtube han subido la película. Aunque todas en ruso y con subtítulos en inglés. Pero tampoco ha sido obstáculo para verla un par de veces. Como ya conocía un poco el argumento, no ha sido demasiado difícil seguirla. Además, tenía muchas ganas de escuchar cómo sonaba la música en la película. La he escuchado tantas veces en la suite, que tenía mucha curiosidad por saber como sonaba verdaderamente en la película del año 1934.
 
Y mientras buscaba más información sobre la misma, me he encontrado todavía con muchas más sorpresas. Uno de los fragmentos de esta música (concretamente la Romanza) inspiró a Sting para su canción: “Russians”.
 


Bueno, este es el fragmento que aparece en la película. Pero seguramente, Sting se inspiraría concretamente en el segundo movimiento de la suite [Pincha aquí: EL TENIENTE KIJÉ - AL DÍA] Y la Troika se ha utilizado en “I Believe in Father Christmas” [Pincha en estos enlaces: Greg Lake // U2] Como ves, esta semana ha estado llena de sorpresas. Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 106

Querida Hannah. A mí lo que me parece muy mal es que alguien se dedique a dar lecciones a los demás, acerca de lo que uno tenga (o no tenga) qué hacer, decir y pensar, máxime cuando lo hace desde el anonimato y, muy especialmente, cuando se hace pasar por el pistón de una trompeta [Ya estaba al tanto de la obsesión que tienen algunos con numerar los pistones debajo de las notas musicales. Lo que no sabía es que hubiera alguien que se hiciera pasar por uno de ellos] Y eso sí que es impropio de alguien, tenga la edad y el puesto que tenga. No hay que estudiar mucho para saber que los que escriben por esos lúgubres pantanos de aguas fangosas, son los mismos de siempre. Y con el mismo tufillo eduvígico que les caracteriza. Si tuvieran agallas en dar sus nombres y apellidos, más de uno quedaría en evidencia (no solo por la edad) sino por los puestos que desempeñan en la susodicha parroquia. Ya se vería entonces quiénes son los que juegan verdaderamente en los foros, con tonterías y con otras chiquilladas... Por cierto, hablando de chiquilladas, aquí tienes algunas de ellas:
 
* Puccini tenía la costumbre de enviar un panetone por Navidad a algunos amigos. Uno de ellos era Toscanini, pero poco antes de las fiestas ambos habían discutido y el compositor decidió no enviarle el panetone. Pero por error el director lo recibió. Puccini, al saberlo, remitió un telegrama a Toscanini: “Panetone enviado por error. Stop”. Toscanini envió al poco tiempo otro a Puccini: “Panetone comido por error. Stop”.
 
* Cipriani Potter fue un pianista y compositor inglés que vivió entre 1792 y 1871 cuya música fue bien considerada por Beethoven y despertó admiración en Wagner, aunque Rossini no la tenía en demasiada estima. Prueba de esto último es este comentario de Rossini: “Ayer, Potter me envió un queso Stilton y una cantata. El queso era excelente”.
 
Si es que son como niños… ¿verdad? Anécdotas así, hay muchísimas en el mundo de la música. Aunque también hay salidas de tono que dejan mucho que desear:
 
* Es sabido que Toscanini era un director temperamental y en los ensayos se mostraba, en no pocas ocasiones, tan nervioso como desagradable, llegando incluso a romper batutas y a mostrar abiertamente su mal genio. Valga como muestra lo que les dijo a sus músicos tras un ensayo en el que las cosas no fueron demasiado bien: “Después de mi muerte volveré a la tierra para ser portero de un burdel y no les dejaré entrar a ninguno”.
 
* En cierta ocasión, Brahms acudió a una fiesta. Al despedirse se levantó de su silla y dijo a la concurrencia: “¡Pido mil perdones si hay alguien a quien no he insultado esta noche!”.
 
También hay otras que no tienen ningún desperdicio:
 
* En una entrevista publicada en la revista Destino el 10 de febrero de 1968, la actriz Sara Montiel dice lo siguiente: “¿Que qué me gusta además del cine y del teatro? Tomar el sol, pasearme; en verano, nadar. No soy muy de hobbys. Ah, pero me gusta la música sobre todo. En mi próxima película voy a poner canciones de Beethoven, de amor, de cuando tenía quince años. Son de locura, preciosas. Como han prescrito, las voy a poner a mi estilo. Mozart tiene también de preciosas, de cuando era jovencito…”
 
Y es que, según parece, cualquiera puede hablar y escribir sobre música. Incluso, desde la más absoluta ignorancia musical. Por eso, no estaría mal que algunos de los sabelotodos del lodazal anterior comentaran también estas y otras anécdotas, tan verídicas y tan reales como la que protagonizó hace unas semanas Justin Brothel (perdón, quería decir Justin Bieber) y que te adjunto a continuación:
 
* Las más de 19.000 personas que acudían al concierto de inauguración de la nueva gira mundial Believe se quedaron atónitas. En un momento, en pleno escenario de Glendale, Arizona (EE.UU.), Justin no pudo aguantar más y, de espaldas, comenzó a vomitar [Pincha aquí: JUSTIN BIEBER VOMITA EN EL ESCENARIO] La bochornosa escena sucedió cuando el joven canadiense interpretaba el tema Out of Town Girl. La multitud se quedó perpleja mientras Justin esparcía los restos de su cena. ¿Fueron los nervios del debut o el cantante ingirió alimentos o bebidas en mal estado? [Yo creo que no. Ni siquiera fue la leche que tomó antes del concierto, como se dice en el vídeo anterior. Lo que pasó en realidad es que esa misma noche, Justin debió leer algo de lo que había puesto el simón de turno y le entró también ganas de vomitar, de la misma manera que suele hacer éste frecuentemente en su programa nocturno favorito. Al fin y al cabo, vomitar también es natural] Al rato de abandonar el escenario, Justin regresó para disculparse: “Es difícil para mí, sabéis, no encontrarme bien y vomitar delante de tanta gente. Yo quería ofreceros mi mejor concierto así que, ¿os importa si lo dejamos aquí?”, preguntó con la cara pálida y el gesto nervioso. Y añadió: “¿Me seguiréis queriendo aunque haya vomitado encima del escenario?”. Finalmente, el cantante acabó dedicándole la noche a una persona muy especial: “Buenas noches Avalanna. Esta noche ha sido para ti. Te quiero”. [Pincha aquí: LOS IMPREVISTOS MÁS BOCHORNOSOS]
 
Ya sé que todas estas cuestiones no están muy relacionadas con los asuntos de la gaceta. Aunque hay otros temas que tampoco lo están en absoluto, como las peñas festeras, las charangas, el libro de José Luis, la cabra que baja todos los años al pueblo… Y sin embargo, se habla de ello igualmente. También de EL TÍO DE LA PITA, que no veo yo la relación que pueda tener con el agua bendita. A no ser que para el año que viene, también los veamos acompañando a algún trono de oro del que evacuó el moro (o algo así), aunque dudo de que eso pueda realmente suceder. De lo contrario, ya se habría anunciado en la página dedicada a las próximas novedades eduvígicas, con o sin bombazo. No estaría mal que hablaran (a falta de ellas) de lo que le ocurrió precisamente el otro día a Pistón:
 
* Después de varias horas de ensayo, el Director, frustrado, dice: “Bien, comencemos por el quinto compás”. Pistón reflexiona un minuto, mira a sus desconcertados compañeros y levanta la mano, diciendo: “Disculpe, pero nuestras partituras no tienen los compases numerados”.
 
Con ese panorama, ya puedes imaginarte la música que pretenden hacer algunos. Y la que pretenden que hagan otros. Seguramente, ya tendrán tiempo de hablar cuando Puccini vaya a enviarle un nuevo panetone a Toscanini… Eso sí, con humildad. Siempre con humildad. Y por supuesto, con la hipocresía habitual. De aquí hasta entonces, además de quitar los números de las partituras (entre otras cosas sin importancia) [Pincha aquí: LA CAMISA NEGRA] seguiré informándote de cómo va evolucionando el grano que le acaba de salir en el pandero (metafóricamente hablando) a cierto listillo, mientras trataba de tocar con su instrumento este sencillo ejercicio. Un abrazo, Hannah.
 

CARTA Nº 105

Querida Hannah. Además de la docena de huevos y el kilo de harina, te he preparado también una ristra de ajos para que se los envíes a la delegación correspondiente. Y a partir de este momento, diviértete tú misma cronometrando quién es el primero que se los come y el tiempo que tarda cada uno en tirarse los trastos a la cabeza. Que de esa “música” entienden bastante.
 
“¿Qué es la Semana Santa? Es la conmemoración de la muerte de un señor que se llamaba Jesucristo… celebración que en algunas regiones como el sur de España se convierte en un espectáculo lamentable para majaderos, suscrito al mal gusto y la horterada y que raya en el esperpento. En fin, durante estas fiestas, el andaluz de a pie luce sus mejores galas: el traje submarino (sic), esa especie de lencería fina para la cabeza que llaman mantilla y, cómo no, la peineta. Por no hablar de los miles de penitentes reprimidos que pagan para salir vestidos del Ku Klux Klan… En definitiva, se trata de un simiesco acontecimiento del que no se libran ni en Triana. Para más INRI (y nunca mejor dicho) todos los años pasan las mismas procesiones a la misma hora por los mismos sitios, lo cual convierte la Semana Santa en un rollo insoportable…”
 
No. Esto no lo dice los niños que escuchan el Tío de la Pita [seguramente, ni lo piensan] Tampoco lo dice Arturo Pérez Reverte [Pincha aquí: EL OMBLIGO DE SEVILLA] Esto lo dice Sapo en esta entretenida e impactante película de Mateo Gil (cuya banda sonora está compuesta por otro gran director de cine, Alejandro Amenábar) basada en la novela homónima de Juan Bonilla [Pincha aquí: NADIE CONOCE A NADIE] Sapo es un personaje ficticio, interpretado magistralmente por un gran actor (Jordi Mollà). Su compañero de piso es Simón - el protagonista de la película - y está magníficamente interpretado por otro gran actor (Eduardo Noriega). Y aunque todas esas palabras podría haberlas dicho también ese otro personaje ficticio que lleva el mismo nombre que el anterior (que no las diga, no quiere decir nada; ya me encargo yo de hacerlo por él, aunque yo no las comparta, por supuesto) es una lástima que los “actores” que hay detrás de dicho personaje (según el reparto estelar que tienen asignados para cada momento) sean tan pésimos y de tan mal gusto. Pero eso ya lo sabe todo el mundo, como tú misma te has percatado en las últimas y blancas semanas. Hasta los niños que escuchan el Tío de la Pita están al tanto y saben perfectamente que la película dirigida por la compañía Disney Brothel es una estafa monumental. De tal manera que el film ha pasado a llamarse con este otro título: AQUÍ NOS CONOCEMOS TODOS, dirigida con muy poca gracia, muy poca soltura y con muy poca profesionalidad por los moralistas de turno [Por cierto, los niños están encantados con el variado repertorio de El Tío de la Pita. Habría que preguntarles también acerca del repertorio procesional, que ese sí que es verdad que varía de año en año]
 
El caso que es que me estoy acordando de una pequeña historia de una señora puritana que llamó a la policía para protestar de que había unos chicos desnudos bañándose delante de su casa. La policía alejó a los chicos, pero la señora volvió a llamar diciendo que se estaban bañando (desnudos, siempre desnudos) un poco más arriba y que seguía el escándalo. Vuelta a alejarlos la policía y vuelta a protestar la señora. “Pero señora - dijo el inspector - , si los hemos mandado a más de un kilómetro y medio de distancia…” Y la puritana contestó, “virtuosamente” indignada: “¡Sí, pero con los prismáticos todavía sigo viéndoles!”.
 
Así que no es muy difícil imaginar que, si dependiera de algunos, el Tío de la Pita tendría que eliminar del repertorio algunas piezas “demoníacas” como el caballo camina pa’lante, el tírate de la moto o el barrilito de cerveza (las cuales, no son precisamente el mejor ejemplo para la juventud) y cambiarlas por otras más espirituales… Cuando veas la maravilla que tienes al final de estas líneas, seguro que caerás en la cuenta de lo que quiero decirte. Ya verás con qué instrumentos sustituiríamos para el año que viene el fagot, el oboe y el clarinete que aparecen en este vídeo. Un abrazo, Hannah.
 
P.D. (1) Felicita a tu hermana Charo, que hoy es su santo. Ya sé que hoy no es un día muy apropiado para escribirte algunas de estas cosas. Pero otros hacen lo mismo en el día de Santa Cecilia y tampoco pasa nada.
 
P.D. (2) ¡Ah! Y cuando escuches la voz de los supertacañones (que siempre suelen salir para apagar el incendio que ellos mismos han creado) [ego sum, dixit] pásame la llamada a la habitación del hotel. Y cuando vuelva del Teatro Real, te enviaré el nuevo cencerro que le he comprado a la cabra que baja al pueblo todos los años desde su retiro espiritual en el monte, para que se lo lleves tú misma.
 
P.D. (3) Y no te olvides de decirle también al listillo de turno lo que pasa con el agua bendita [Pincha aquí: EL RÍO QUE NOS LLEVA]
 
P.D. (4) Y saluda también a ese otro listillo de cuyo color no puedo (sic) acordarme y que seguramente debe de tener un cargo muchísimo más importante que el mío. Dile tú misma que no he tenido el placer de visitarle últimamente. Que ya he visto que lo hacen otros por mí. Sin embargo, le prometo que cuando tenga un ratito, me daré una vuelta por el Foro. Pero por el Foro Romano. Que aunque hayan prohibido comer y beber por sus calles, siempre será mejor que andar por otros que no merecen la pena. Mientras tanto, que vaya entreteniéndose con la ristra de ajos. Que como dice el refrán: el que se pica, ajos mastica (o algo así).